Alimentación inteligente y descanso reparador
Come suficiente proteína, frutas y verduras locales, y planifica meriendas que no te disparen el azúcar. Prioriza sueño constante, aún en nuevas camas. Oídos y ojos protegidos mejoran recuperación. Si compartes cocina, acuerda horarios tranquilos para preparar lotes saludables y así evitar improvisaciones cansadas o decisiones costosas.